domingo, 11 de enero de 2009

Tosiquiex Verdaca

Veréis: ésta fue una idea que tuve a raíz de usar esa red social que tanto tiempo (la mayoría de las veces, inútilmente) me acapara: Tuenti. Los comentarios en las fotos se ordenan por fecha de publicación: de los más actuales a los más antiguos. Así van quedando abajo los primeros que se pusieron.
En cierta ocasión alguien había escrito un comentario en una foto: "BILL". Yo no sabía porqué había puesto eso, pero puse en mi comentario "El PC de", de forma que leyéndose de arriba a abajo, se leía: "El PC de BILL" (alusión a los videojuegos de Pokemon). El caso es que con esa supuesta tontería se me ocurrió hacer un cadáver exquisito, pero al revés. Empezando por el final. Iba a ser (y creo que ha sido) algo bastante más difícil de lo que parecía, pues hay que cambiar totalmente el esquema de pensamiento para añadir nuevas participaciones: hay que pensar qué es lo que ya ha pasado, para contarlo.

Con la idea, le puse nombre, Tosiquiex Verdaca (Cadáver Exquisito con las sílabas al revés), y lo planteé a la gente. Colgué dos fotos, en las que etiqueté a los que creía que podrían o se animarían a escribir algo, y expliqué que en una los comentarios eran los que irían haciendo la historia y que la otra serviría para comentar lo que se quisiera en relación con el desrelato (o cualquier otra cosa, también). Éstas son las fotos explicativas que puse:

Tras eso, hice yo los honores estrenando el desrelato y comencé: "FIN".
Así, poco a poco la gente fue escribiendo y yo fui (para disgusto de más de uno) borrando las participaciones que me parecían incoherentes o que no habían entendido el funcionamiento del experimento. Aún así mi permisividad fue bastante amplia, pues como podréis observar permití intervenciones que dificultarían enormemente la construcción del principio de la historia.
Puede parecer que escribir de esta manera es infructuoso, puesto que ya desde el principio de lo que escribimos 'desvelamos' el final y para seguir contando la historia hay que ajustarse a él, y en cierta medida es cierto, pero esto no implica que no se puedan introducir multitud de tramas, complicar el argumento, etc. Es una estructura que se va liando hasta que se decide empezar a desliar hasta llegar al principio (esto es algo que me parece muy interesante y que trataré de desarrollar en otra ocasión, trata sobre las ramificaciones y el cauce de una historia).

Ahora voy a enseñaros el resultado del experimento en su actual momento, que ha quedado estancado. Se podrán comprobar inconsistencias, etc. Pero por eso es un experimento. También trataré de analizar esos detalles posteriormente. Os dejo con el texto (supuestamente incompleto, le falta el principio, cosa que también trataré de crear por completo próximamente [digo 'supuestamente incompleto' porque tal como está también podría ser, a mi parecer, una creación literaria por sí misma]). Las diferentes intervenciones están separadas entre cursiva o no:

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Tosiquiex Verdaca

-Tengo una máquina del tiempo, si queréis. Pero no está calibrada del todo, podéis perder los genitales en el viaje.

-¿Eh?
-Sí, sujetáosles bien.

Así que se agarraron los huevos y saltaron dentro de la puta máquina del tiempo, rumbo al maldito siglo diecinueve.
Hacía frío en el Barco. Venían huyendo de Roma, perseguidos por las fuerzas papales. Galeón abrió los ojos, el puerto se veía al frente. Terpsícore le dio una palmada amistosa en la espalda, pero con tan mala suerte que a Galeón se le calló un ojo al agua. No tuvieron tiempo para llorar la pérdida.
Su barco fue abordado por los guardias justo antes de llegar a puerto así que
saltaron del barco a toda prisa seguidos por 3 de los muchos guardias que luego les seguirían los pasos; vieron 2 corceles atados a la entrada del puerto y no se lo pensaron dos veces. A todo galope huían en 2 corceles no muy sanos, el peso de niño y su padre no era fácil de aguantar por el corcel blanco, pero Debian arriesgar, en cualquier momento los soldados podrían darles caza.

Dos días sin comer y uno sin dormir, y aun galopaban con todas sus fuerzas por miedo de caer presos de esos crueles y malvados ladrones llamados soldados. Todo acabo cuando al tercer día después de una temeraria tormenta el puente por el que cruzaban se derrumbó por la gran corriente q arrastraba el río, por un pelo se salvaron, ya podían estar tranquilos, era imposible que los soldados los siguieran. Los 2 corceles murieron al instante de cansancio en cuanto pararon. Estaban a salvo cerca de su pueblo mientras hacían memoria, de sus pasadas andanzas ya que n
adie podría haber imaginado que acabarían huyendo de la 9ª cruzada, y mucho menos en barco. Jamás un niño había tenido tantos problemas con la Iglesia a causa de su comportamiento psicótico, pensó Galeón; muchos otros hacían lo que su hijo, inventando amigos, aunque no en de esa manera y con tanta frecuencia, claro estaba.

Galeón miró a su hijo. Siempre estaba hablando con amigos imaginarios. Y su mujer,Terpsícore, de tan coja que era, iba siempre haciendo el pino. Además estaba... lo que pasó con el papa al principio de esta historia. Ahora caminaban por el campo, hacia el pueblo natal de Terpsícore, donde les esperaba su abuelo.
En su pueblo vivían en una pequeña y oscura casa, adornada con humedades y unas largas enredaderas, allí paso su infancia, no se puede decir que fuera tierna pero tampoco dura, su problema siempre la mantuvo alejada del campo y de las labores de la siega, ayudaba en casa, pastando con 5 cabras, además tenían una vaca pero no vivió muchos inviernos, la enfermedad de las vacas locas acabo con ella, así que tuvieron que empeñar parte de los muebles, así como los dientes de oro del abuelo para comprar los pasajes.

Al fin consiguieron embarcar, la tripulación estaba nerviosa y deseosa, ya desde el principio de llegar a su destino.
El puto Niño hablaba demasiado alto. Gritaba gilipolleces. Galeón le miraba asustado. No le gustaba ir en barco, y ya llevaban siete putos meses. Hasta Galeón había perdido su buen humor habitual. Sólo había Arenques voladores para comer. Y sabían como el puto culo.
Desde el camarote se oyó la voz del vigía del barco. La familia salió a cubierta, Terpsícore, como siempre, haciendo el pino, signo claro para todo el que la veía de su locura, de su fortaleza... y de su cojera.
-Ahí está nuestro destino. El hospital de la Torre Azul. Hemos cruzado Mares y océanos, escapado de Anguilas eléctricas, todo por venir aquí. Vamos a entender lo que pasa.- Pese a haberse quedado tuerto, Galeón era capaz de mirar y tranquilizar igual que antes. Su mujer y su hijo le sonrieron.
-Su problema no era el estar coja, sus extraños comportamientos se deben a un trauma cerebral- Pudo determinar por fin el médico.
Todo tenía sentido ahora. Con la operación la colocaron el trozo de cerebro que la faltaba y pudo comprender que todo había sido porque
el niño era esquizofrénico y
desgraciadamente, el Papa se vio obligado a exiliarse a Japón.
FIN
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Intervienen:
Mario Larra (+Chato Larra)
Pablo Fernandez
Diego Moral
Ángel Pérez Lopez de Echezarreta
Isaac Pérez Gutiérrez
y Samuel Pérez Gutiérrez

12 comentarios:

  1. Se pueden reconocer fácilmente en varios casos las diferentes voces de los narradores...

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  2. Por alguna odiosa razón hay partes que se cortan. Si alguien sabe porqué, le estaré agradecido de que me indique cómo solucionarlo...

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  3. Deberías añadir el comentario que no borró constan.

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  4. Que Borró.
    El comentario era
    "El niño era esquizofrénico y"

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  5. Pues me parece un experimento muy interesante. Y cómo me ha gustado la referencia a los cadáveres exquisitos...

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  6. Cadaver exquisito suena bien de por si. Es un honor para mi tu comentario, Pedro.

    Una cosa que se me ha olvidado comentar es que es muy interesante, también leer las intervenciones de abajo a arriba, para comprobar cómo ha evolucionado el desrelato.

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  7. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  8. Has recolocado el fragmento de María, ¿no?

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  9. No sé, cuál era?
    Creo que al final no hay ninguna intervención de María.

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  10. Me gusta el resultado del experimento. Lo del ojo (de cristal, imagino) que se cae al mar por un golpecito en la espalda y el corolario: "No les dio tiempo a llorar la pérdida" me parecen dos hallazgos literarios (y cómicos) muy grandes.

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